El Cusco, y cómo me enamoré de un puma

A 3.400 m. de altura sobre el nivel del mar se extiende El Cusco, la Ciudad del Sol, el ombligo de la vida, la entrada a Perú por la puerta grande, el punto de partida de miles de viajeros que tienen como destino el Machu Picchu.

Si la primera impresión es lo que cuenta, se puede decir que estoy enamorada de Cusco desde el vamos. En esta ciudad absolutamente todo tiene una razón de ser: el nombre, la forma en el mapa, cada rincón y símbolo tienen sus propios significados.

Cusco o Qosqo quiere decir ombligo en quechua. Para los incas, era el núcleo de la vida y capital de su imperio. Fue construida con las formas de un puma gigante, debido a la importancia que le daban a este animal principalmente en el gobierno.

Mapa de la antigua ciudad de Cusco. Fuente: Google
Mapa de la antigua ciudad de Cusco. Fuente: Google

Caminar por sus pasillos de piedra puede convertirse en un paseo interminable, en el que a uno no le importaría perderse. No solo por la increíblemente conservada arquitectura precolombina, sino también por su extrema armonía en convivencia con los negocios modernos. Nada está en offside. Además, estar ahí es una clase viva de historia, arquitectura e inclusive marketing. Todo lo que hay que hacer es simplemente hablar con los lugareños.

Los pasillos de Cusco
Los pasillos de Cusco

Es así como te enterás que una pared resulta ser la representación de una serpiente y al mismo tiempo un puma. O cómo representan a la Pachamama en un pedazo de joya. También el por qué un chullo no te cubre la cabeza entera. O cómo eligen la colorida gama de lanas que utilizan para sus artesanías. Y hasta cuál es la diferencia entre una llama y una alpaca.

Cusqueña tejiendo en la calle.
Mujer cusqueña tejiendo en la calle.

Además, de qué manera el “entrar a mirar” se transforma en un aguayo y una bufanda de lana. Cómo una nenita jugando por ahí puede terminar siendo tu principal guía turística. Y que eso te lleve a un carnaval en el que toda la ciudad participa, y te invitan a sumarte con espuma y baldes de agua. Sin olvidar que se trata de una explosión de sabores y condimentos en tu boca. Todo eso es El Cusco: una combinación de experiencias; una ciudad cautivadora visual y semánticamente.

Vestimenta tradicional de Cusco
Lección de marketing: Nos vistieron de típicas cusqueñas y no pudimos irnos sin comprar nada.
Carnaval y espuma en Cusco
Carnaval. La gente concentrada en la Plaza de Armas mojaba a todos los que pasábamos.

Para muchos, Cusco podría ser una ciudad de paso para llegar al Machu Picchu, pero cuando estás ahí te das cuenta que es mucho más que eso. La recomendación es quedarse varios días a recorrer sus calles. Además, es el lugar correcto para dar rienda suelta a la curiosidad e informarte lo más que puedas sobre la cultura inca, así cuando estés en la ciudadela, vas a admirar aún más lo que ves. Es bastante probable que, como me pasó a mí, te enamores de ese puma que es tan hermoso por fuera, como lo es por dentro.

¡¡¡EXTRA, EXTRA!!!


¿Cómo ahorrar unos soles en la Ciudad del Sol?

Cusco no es una ciudad barata en general, pero hay ciertas cosas que pueden hacer que gastes muy poco. Los accesos a los museos tienen un costo de 20 soles en promedio (6 USD), así que si querés pasar a verlos, podés ahorrarte en otros gastos:

1. Regateá: Este es el primer mandamiento de los viajeros de bajo presupuesto. En la región de Bolivia y Perú, la práctica es muy común, así que tenela en cuenta. Los mismos vendedores empiezan a bajarte los precios si no decís nada. Practicala con todo: desde artesanías hasta comida y ropa, etc.
2. Andá al mercado: Si te quedás en el centro de Cusco, aprovechá y pegate una vuelta por el Mercado Central de San Pedro. Es un sitio grande en el que encontrás: artesanías, carne, queso, pan y una gran variedad de frutas y verduras a precio accesible.
La comida ya no es tan económica como en Bolivia, así que la mejor tirada es ir y proveerte con lo que necesites de snacks o para cocinar en el hostal. Por ejemplo, un almuerzo para 15 personas hecho por nosotros mismos (pasta, verduras, carne, pan, gaseosa) nos salió alrededor de 2.50 soles (menos de 1 USD!!!) por persona. Si tu idea es salir a comer por ahí, leé el siguiente punto.

Mercado San Pedro - Cusco
En este mercado vas a encontrar de todo y a muy buen precio

3. Salí en grupo: La mayoría de los lugares tienen un menú especial con bebidas incluidas, que es más accesible que el resto de la carta. Generalmente, si vas en patota y hablás un poco, te dan descuentos. Una noche que salimos a cenar en un grupo de seis, pagamos 20 soles cada uno, y además de las bebidas que ya estaban incluidas, nos regalaron dos jarras de chilcano, un trago bastante fuerte a base de pisco.
4. Aprovechá los tours gratuitos y los lugareños: Incluso entrar a las iglesias es un negocio para ellos. Pero si lo que querés es hacer un tour, evitá pagar uno privado y prendete al tour gratuito que se hace todos los días, sólo hay que ir temprano porque sus plazas son limitadas. Pedí más información en tu hostal. Por otro lado, los lugareños son muy amables y siempre están dispuestos a responder preguntas, así que no dudes en hablar con ellos.

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