Melbourne city

Melbourne: Welcome to muy lejos de casa (II)

Los miles de kilómetros ya fueron viajados , el camino aparentemente interminable de trámites ya fue recorrido. Lo más difícil ya pasó.

¿O… no?

La montaña rusa de emociones…

Al jet lag de los primeros días, se suma ver chorrocientos mensajes de mi familia y amigos preguntándome qué tal todo y si ya vi un canguro. Pero a medida que pasa el tiempo, gira el mundo y ya no tengo tantas cosas nuevas que contar (y sobre todo no mando fotos de canguros), los mensajes son más escasos (está bueno igual eso).

Los corazones rotos se regeneran. La vida sigue igual. La cotidianeidad continúa desarrollando con sus actividades normalmente y yo acá todavía tratando de entender por qué hay que pasar la tarjeta del tren al subirme y también AL BAJARME…

Parliament Station
Parliament Station

Acá arranca el tsunami de emociones: Primero te sentís feliz de ver una flor que jamás conociste y todo te sorprende y las personas son amables y ¡¡¡ES TODO TAN HERMOSO!!!. Pero te despertás y de repente no encajás. La responsabilidad se vuelve tan densa e incluso el splash de novedad te agota, al punto de que esto nunca va a parecerse ni cerca a la idea de casa. Pero después pasa…

Igual, es una cuestión recurrente. Porque este miedo a lo desconocido vuelve y se va cuando quiere de forma cíclica y así… sin términos medios. Cuando pensaste que estabas surfeando la cresta de la ola viene otra, pero re ayuda para pillar como subirte a la siguiente.

Melbourne: edificios y espacios verdes.
Melbourne tiene tantos edificios como espacios verdes.

 

¡TODO es TAN genial!

Por más que buscar lugar para vivir haya sido un poco estresante, me permitió ver un montón de viviendas hermosas y recorrer barrios sacados de películas, con buzoncitos incluidos. ¡Es lo que me encanta de donde vivo!  Y gracias a toda la travesía de recorrer mil lugares, encontré un morada mega acogedora en donde se escucha hablar francés, mandarín e hindi.

Idiomas de casa.
Inglés, mandarín, francés , español e hindi en mi hogar.
Llaves de mi casa en Melbourne
Las llaves de mi casa en Melbourne
Paisaje barrial Melbourne
Todos los barrios a mi alrededor prácticamente son fotocopias a color de esta foto.

Caminar por cualquier barrio vecino es una aventura de paisajes frescos. Y subirme al tren, una pasarela de individuos de infinitos estilos. Empezar a cacharle al slang y sonreír cada vez que entendés algo, no tiene precio. En cada pequeño momento de iluminación, al fichar cómo funciona una parte de una sociedad que se desarrolla lejísimos de donde naciste, resulta como si hubieras descifrado un misterio milenario. Y cuando estás a 12.000 km. y encontrás similitudes, tu cerebro hace click.
En cada situación: soy la primera paraguaya que conocen, así que eso es como una especie de privilegio. Ser “el bicho raro” tiene sus ventajas: ¡nadie se olvida de vos!. Aún en un ambiente tan multicultural como éste.
Divisar estructuras arquitectónicas que tengo guardadas en mi memoria solo gracias a internet, y ser la espectadora que está al borde de la silla todo el tiempo, hacen que cada centímetro sobrevolando el océano valga la pena.

Catedral de St. Patrick
Catedral de St. Patrick.
La city de Melbourne
El “centro”, la city o el CBD (Central Business District)

“YOU SHOULD BE FINE”

Es la frase que más escuché desde que llegué y cada vez cobra mayor sentido.

Con la versión australiana de “vas a estar bien”, cualquier explicación compleja que remata con estas cuatro palabritas, es como una palmadita en la espalda.

SÍ: Migrar a otro continente es una loca gran decisión. Y NO: No todo es lindo la mayor parte del día. Peeero… Nadie dijo que para ver canguros y vivir AHÍ NOMÁS de la playa, no había que tratar de entender las instrucciones en un inglés que nunca escuchaste ni en tus años más lúcidos del CCPA, o acostumbrarte a un clima primaveral y un viento antártico en el mismo día.

Hay miles de dichos clichés que podría usar para cerrar, pero me quedo con:
I SHOULD BE FINE, como dicen acá.

Pd: ¡Hay un montón que contar sobre Melbourne! Ahora se vendrán los posts sobre lugares.

2 Comment

  1. Kitty…ojalá que no pase tanto para que veas un canguro y por supuesto que aguardamos una foto de cuando suceda!

    1. Por supuesto, ¡serán los primeros en saber! 😀
      ¡Saludos!

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